El Problema | Mates del Sur
El problema que siempre vi
Cuando llegué a Temuco a estudiar, y después decidí quedarme, lo primero que hice fue buscar un buen mate. Y me choqué con la misma realidad una y otra vez.
Los mates que encontraba en tiendas eran genéricos, sin alma, sin historia. Algunos eran carísimos porque los traían de afuera con mucho margen. Otros eran baratos, pero se agrietaban a la semana. Y casi nunca venían con una bombilla decente.
Empecé a preguntarme: ¿por qué no podíamos tener los mismos mates que allá? La respuesta era simple: nadie los traía con criterio. Nadie viajaba, seleccionaba, probaba.
Y ahí entendí que el problema también era una oportunidad. Una oportunidad para hacer las cosas como se hacen en el sur: con dedicación, con respeto, con tradición.